Debemos crear nuestra historia, la individual y la colectiva. Hoy hablaremos de la nuestra.
Recuerdo el espacio, azul y el olor, ácido: de lima y fresa. Todos y todas preguntan por nuestra historia, y casi no hubo. Fue muy breve; nos encontramos y eso bastó. Lo difícil fue hallarnos entre tanta gente. Pero creo que cuando se halla, no cabe duda de que se sabe.
Y luego se continua a tientas, llega el otoño y te resguardas, los colores toman un destello estridente, el último grito antes de caer en la monocromía del gris. Nieve y cielo azul, pero a falta de color, je t'aime toujours.
Alguien dijo que el amor no es verdadero hasta que uno se humilla. Ostras! que miedo!. Yo prefiero a Diane Arbus, que tomaba la realidad polícroma y la convertía en blanco y negro, sin olvidar ninguno de los matices y detalles que tiene el color. Ella, que miraba por esa lente tan pequeña y nos ha mostrado un mundo tan amplio, tanto que las veces parece que nos enseñe a redescubrirlo, dijo:
"Love involves a peculiar unfathomable combination of understanding and misunderstanding."
Y algo que parece tan simple, a veces nos cuesta de reconocer si no es puramente comprensible. La prefiero a la frase tan repetida y envejecida de que el amor es ciego...sólo me gusta si lo escucho de la voz de la memorable Cassandra wilson "Love is blindness". El motivo es porque escuchando la manera tan sensual como interpreta esa canción, me convence de que el amor puede ser muchas cosas pero no únicamente ciego, aunque a veces estemos cegados para realmente verlo y sentirlo.
Volvamos a nuestra historia y el día que descubrimos a Arbus. ¿Recuerdas? Nos fascinó su humildad, su elegancia y la genialidad, que algunos se empeñan en llamar locura, con la que miraba e interpretaba la vida. Nos enseño a leer los claroscuros.
En claroscuros y a contraluz aprendimos a conocernos mejor. Gracias Diane.

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